Ya nadie incendia el mundo, poesía de Victoria Guerrero

La poeta peruana y su último poemario (foto: limaenescena).

Compartimos una muestra menuda de la alta poesía de Victoria Guerrero, joven escritora e investigadora peruana en cuya obra reciente destacan sus poemarios “En un mundo de abdicaciones” (Lima-FCE, 2016), “Zurita +Guerrero” (Guayaquil, 2014) a dúo con el destacado vate chileno, y el compilatorio “Documentos de Barbarie (poesía 2002-2012)” (Lima, 2013).

La casa roja

La casa roja es un poema:
XXXXXXXXXXXXXXXTuve un esposo que se fue a la guerra
Trajo cosas de ella
Cosas antiguas de un saqueo
Entre ellas un libro de Anna
Anna Ajmátova
Todo estaba en ruso
Él sabía ruso
Era la época
Todos querían estar en la guerrilla
Escribir poemas
Hacer una película Irse a Moscú
Yo no hice ninguno
Bueno a veces escribía poemas
Pero me fui a los Estados Unidos
A Nueva Inglaterra
Con gran culpa después de todo

En las calles de mi juventud
Las paredes decían “Yankees go home”
Esa era la consigna
El inglés machacado a la fuerza
El francés fue mi lengua
El uniforme gris de escuela mi traje de batalla
Y los sueños de la Comuna mi bandera

No hice la guerra
Ni aprendí ruso ni llegué a Moscú
Pero leí a Anna Ajmátova

Hablaban francés en San Petersburgo
Ciudad de derroche y refinamiento
Allí empezó la revolución
Allí me perdí con Roxana en la estación del metro
De camino a la casa de Dostoievski
(El alfabeto cirílico me mareaba)

La familia de Anna fue perseguida
Asesinado su esposo
Se pasaba horas al pie de la cárcel
Para visitar a su hijo en Leningrado
Igual le pasó a Marina
Marina Tsvietáieva
Los hijos muertos
El esposo deportado

Yo escribo ahora después de un siglo
La poesía ha muerto
Mi esposo ha muerto
Y la casa roja está llena de cosas antiguas
Objetos de guerra
Objetos de vida & poesía
Mi inglés es absurdo
Y los dueños del mundo ya no nos temen

De: En un mundo de abdicaciones, 2016

1-02

Hoy le corté el pelo a mi hermana
Su cabello caía como grandes lágrimas sobre el zócalo frío
Lo barrí y lo tiré a la basura
Tanto pelo muerto cubría mis sueños
Soñé un día con el pelo muertoXXXXXXXXX Otra vez unía sus hebras
Cada una se juntaba y me demandaba respuestas a mi triste hazaña
Yo permanecía muda-quieta
El pelo muerto insistía: ¿Estás allí? ¿Por qué me mutilaste?
Recogía el cabello y el rostro de mi hermana aparecía flotando a la distancia
¿Por qué arrojaste mis cabellos a la bolsa de basura?

La cabellera me exigía alimento también agua abundante agua

Pero mis manos estaban cosidas XXXXXX No podía dar de beber
Mis piernas no daban un brinco XXXXXX No podía buscar
Y mis senos estaban secos XXXXXXNo podía dar de lactar
Yo estaba más tiesa que aquel pelo muerto que corté
O yo estaba más muerta o quizá ya había muerto y no lo sabía

Mi hermana sintió piedad de mí de mi silencio
Calmó a la cabellera
Le habló con voz dulce como si fuera una hija pequeña
Le exigió que descansara  XXX que durmiera en mi sueño
En suma XXXque no jodiera
Después de todo qué es una madre si no dice estas cosas

Yo he de aprender por ella lo que hace una madre
Yo he de imitar a mi hermana para poder ser su madre

¿Soy la madre o imito a la madre?
Quizá solo ejerzo la maternidad como un remedo casi un chiste
Pues no tengo ningún hijo que legitime mi condición de parturienta

¿Qué hacer?
Todo lo que escribo se reduce a dos o tres palabras
Madre Hija Hermana
Es una trilogía no prevista por el Psicoanálisis

Mi hermana-hija
Mi hija-hermana
Aparece en mis sueños
Es real y me mira con ojos lastimeros:

¿Por qué botaste mis cabellos al tacho de basura?

De: Cuadernos de Quimioterapia (Contra la poesía)  (Paracaídas, 2012)

23-02

Todo febrero he andado cabizbaja
Mal escribiendo
Como una hembra medio hembra
Cartografiando una ciudad horrible
Mis pasos ya no son pasos sino el trotar de una yegua
(¿O era gatita?)
Se han perdido entre la suciedad
Y las agujas hipodérmicas
Mis hermanas no me dan tregua
La poesía es la más cruel de ellas y se me presenta a diario
Mi medicina XXX Mi pastillita-chilla
A veces le traigo su agüita y se la pongo en la lengua
Pero eso no basta
Está gorda
Ahora tiene la cara de la luna
Tanta mala escritura la ha inflamado

XXX

XXX
Mea culpa
Mea culpa

 

Debo aplicarme más

Acunarla
Darle su uñita de gato de vez en cuando
Recitarle a la lavanguardiaincendiaria
A las malditas: Moro&Ginsberg&ElseLasker-Schüler&Ollé
A las suicidas: Plath&Pizarnik
A mis amantes: Vallejo&JRR&Rodrigo&Eleonora

Para que me quiera otra vez

De: Cuadernos de Quimioterapia (Contra la poesía) (Paracaídas, 2012)

 

contemplación

el ojo de una rata me observa
su único ojo rojo me mira
y yo miro la oquedad de su ojo izquierdo
por ese hoyo tal vez se pudiesen entrever
otros mares de arena otras orillas
como la primera orilla de la que partí:
en el ojo de fuego de mi madre
entonces todo volvería a arder
el agua el ojo el fuego
y mi cuerpo se diluiría en arroyuelos y ríos sin fin
pero esa oquedad no existe
sólo mi miedo y el ojo solitario de la rata
que ejerce su dominio sobre mis ojos
que son dos ojos pequeños y miopes
por los cuales ella me observa:
ahogar los abrazos en una parada de autobús
reposar la cabeza sobre el ombligo de mi esposo

ahora el viento es suave
y las hojas suben al cielo
desde donde una pequeña ave de rapiña
desafía al sol
y nos contempla

De: El mar ese oscuro porvenir, (Santo oficio, 2002).


Victoria Guerrero Peirano es escritora e investigadora. Ha publicado recientemente el poemario: “En un mundo de abdicaciones” (Lima-FCE, 2016), anteriormente y a dúo con el poeta chileno Raúl Zurita publicó “Zurita +Guerrero” (Guayaquil, 2014) y el compilatorio de su poesía bajo el título  de “Documentos de Barbarie (poesía 2002-2012)” (Lima, 2013). Además, la novela corta “Un golpe de dados (novelita sentimental pequeño burguesa)” (Cusco, 2015 y Tijuana, 2014). Sus poemas han aparecido en diversas revistas y antologías nacionales e internacionales, y han sido traducidos al alemán, inglés, francés, portugués y finés. Ha sido invitada a diversos festivales de poesía, entre ellos, al World Village Festival de Helsinski, la Feria del Libro de Bogotá, el Parnassus Festival de Londres y el Latinale de Berlin. Actualmente cuida de su gato y ejerce la docencia en la Universidad Católica.