Diario de un inmigrante: Tuve que separarme de mi hijo
byPor Carlos Bracamonte Antonia insistió en contarme la historia. “Aunque el final no es muy feliz”, me advirtió. Por su actitud un tanto melancólica…
Por Carlos Bracamonte Antonia insistió en contarme la historia. “Aunque el final no es muy feliz”, me advirtió. Por su actitud un tanto melancólica…
Por Carlos Bracamonte A la misma hora de la mañana y por tercer día consecutivo vi pasar al hombre. Era un asiático huesudo y…
Por Carlos Bracamonte Han pasado ocho meses y hasta hoy nadie sabe con certeza las razones que tuvo Jorge para irse de Canadá. A…
Por Carlos Bracamonte Compadre, aquí en Montreal, yo me he inventado una vida. Yo no puedo decir en mi país que estoy trabajando en…
Por Carlos Bracamonte Estábamos en el tercer piso del hotel. Todo iba de perlas aquella mañana de limpieza diaria hasta que ingresamos a la…
Por Carlos Bracamonte Estoy a punto de llamar por última vez al teléfono de Walmart. Quizá ahora sí me digan que alguien encontró mi nueva tablet Samsung…
Por Carlos Bracamonte Ya en la calle no me contuve más y decidí pedirle a madame Catherine que me enseñara a hablar en francés….
Por Carlos Bracamonte (Los hechos relatados ocurrieron en el 2012). «Monsieur, usted es periodista pero esa no es una profesión demandada por el gobierno…
