Por Ángel Mota Berriozábal y Antolina Ortiz Moore
El imaginario y experiencia de México en su unión con Canadá se plasman en De la Sierra Madre al Universo Boreal, una nueva colección de cuentos publicada por Ediciones Bonilla en la Ciudad de México. La editora imprimió el libro bilingüe –español e inglés– esta primavera. Es el segundo libro colectivo de esta joven literatura hispana, pero la primera vez que se reúnen escritores mexicano-canadienses de costa a costa del país. Esto se logró con el apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, a través de su embajada en Ottawa y los diferentes consulados en Canadá, así como de la Asociación Civil Centro Liquidámbar, dedicada a temas de equidad de género, ecología y cultura.
Este nuevo colectivo marca un inició histórico para las letras mexicano-canadienses, posible gracias a la coordinación y difusión de la Agregada Cultural Ingrid Berlanga Vasile, así como al trabajo editorial de Antolina Ortiz Moore, Ángel Mota Berriozábal, y Alejandro Estivill Castro, ahora embajador de México en Etiopía.
Con motivo de los ochenta años de relaciones diplomáticas entre México y Canadá, se convocó a residentes de origen mexicano en el país a participar en la antología. Treinta y cuatro enviaron sus textos, y trece fueron seleccionados, una participación sin precedentes para esta comunidad. El tema central del libro es cómo las escritoras y escritores viven su relación con dos mundos, ofreciendo una rica diversidad de estilos y visiones.
En el cuento de Stéphanie Valdés-Besson, la narradora se dirige a su abuela quebequense fallecida, recordando su viaje a México, del cual surge una familia entre dos culturas. La primera persona también se hace presente en autoras de origen o visión indígena, expresando tanto el trauma vivido como el deseo de renacer en el país de acogida. La violencia de género, la búsqueda de identidad y la salud mental en el país de origen son temas que se abordan desde un enfoque autorreferenciales, mostrando el encuentro y la metamorfosis en el país de migración.
La melancolía, constante en la literatura de la migración, aparece aquí a través de una prosa poética de gran fuerza, a veces con comicidad. Los personajes no ven a México como un paraíso perdido ni desean volvera atrás, sino que narran su proceso de integración y reescriben el país desde su nueva perspectiva. La escritura y la música, que rememoran y permiten habitar entre dos territorios, son parte de ese proceso.
El viaje es otro tema central. En autobús, a pie o en barco, por ciudades como Vancouver, Quebec, Montreal y la bahía de Fundy en Nueva Escocia, las autoras y autores otorgan un nuevo significado tanto a los lugares como a sus propias vidas.
El país se muestra desde quienes vivieron bajo las montañas del valle de México, Puebla o Veracruz; desde la urbe peligrosa de la Ciudad de México; o desde la nieve de Vancouver o de Quebec. La prosa poética evoca el amor perdido en un autobús que observa la Ciudad de Quebec o en la amplitud anónima de Vancouver. Leemos cómo un mexicano que trabaja en limpieza logra juntar una banda de mariachis con músicos hindúes para sentirse mejor. Un boxeador alcohólico quiere brillar en Montreal en los años treinta. Seguimos la organización frenética de Toronto, en donde una autora vive la muerte de su padre desde lejos, entramos a un supermercado en Ottawa donde un militar se roba la tanga de la protagonista, o viajamos por la bahía de Fundy, donde el encuentro con una ballena da esperanza a un hombre y su familia afectados por el Covid-19.
Como edición bilingüe, el libro representa un gran aporte no solo a las letras hispano-canadienses, sino también a la literatura canadiense. La publicación supuso un desafío por presupuesto y por la duda de si un libro en dos idiomas podría difundirse con éxito. La acogida ha sido positiva. El hecho de que el libro logre crear un diálogo con canadienses de todos los orígenes demuestra su alcance, pues los temas abordados –angustia, deseos, violencia de género, música para recordar, poesía y vivencias entre dos culturas– son universales. Vivir entre dos mundos es una experiencia común en un país marcado por la migración, colonización y flujo constante de personas. Ahí radica el gran acierto de este libro.
El libro se presentará en Toronto y Montreal. Abajo encontrará la fecha, hora y lugar.


