Las otras pandemias que sufrió Canadá en los últimos 100 años

Los hombres usan máscaras en Alberta durante la pandemia de influenza de 1918. La segunda y tercera oleadas de influenza se sumaron a los problemas económicos a principios del siglo XX (foto: THE CANADIAN PRESS/National Archives of Canada).
El coronavirus no es la primera pandemia contemporánea que sufre Canadá. Otros virus diezmaron la población, causaron sufrimiento y dejaron muchas lecciones y experiencias que pueden ser útiles ahora.
Por Juan Gavassa (Lattin Magazine)

En esta segunda ola, el nuevo coronavirus está poniendo nuevamente en aprietos a los sistemas públicos de salud de muchos países. Desde su aparición a comienzos de enero en China, la epidemia inicial se ha transformado en una pandemia que ha encontrado sin capacidad de reacción a la mayoría de gobiernos y, tras 10 meses, aún con grandes incertidumbres sobre el futuro.

En Canadá, con los datos oficiales actualizados al 7 de noviembre, se han registrado 260,055 infectados. Las provincias más afectadas son Quebec, Ontario y Alberta. La virulencia de este nuevo coronavirus no tiene antecedentes cercanos, aunque no es la primera vez que el mundo y Canadá se enfrentan a un enemigo invisible. ¿De qué manera sufrió Canadá otras pandemias durante los últimos 100 años? ¿Cómo reaccionó? ¿Cuáles fueron sus efectos en la población? ¿Qué aprendieron los canadienses de aquellas experiencias? ¿Pueden servir para afrontar el nuevo coronavirus? Veamos lo que nos enseña la historia.

1918-19: la gripe española

Número de muertes en Canadá: Alrededor de 55.000 personas

Numero de muertes en el mundo: Entre 50 y 100 millones de personas

La pandemia más grave y devastadora del siglo XX pasó a la historia con el nombre de “gripe española”, debido a que los únicos periódicos que informaron de ella fueron los españoles. El resto de países europeos aliados, implicados la mayoría en la I Guerra Mundial, fueron sometidos a censura para no causar mayor pánico en pleno conflicto bélico.

La fiebre española afectó a casi todos los países de Europa y varios en otros continentes. Esyllt Jones, profesora de historia de la Universidad de Manitoba, especializada en salud y enfermedad, señaló recientemente a Global News que “en el siglo XX era extremadamente inusual tener un brote a esa escala. Fue un suceso muy extraño”, señala.

El virus se propagó a través de barcos modernos y el rápido movimiento de ejércitos en todo el mundo para la guerra. Esa fue la clave de la expansión incontrolada del virus. Los síntomas de la gripe española incluyeron náuseas, dolores y síntomas más grotescos, como los pulmones llenos de líquido sanguinolento.

La pandemia llegó a Canadá con el regreso de las tropas de Europa y alcanzó incluso a las comunidades más remotas. Algunas aldeas enteras fueron aniquiladas por la enfermedad. Las reservas de Labrador, Quebec y las Primeras Naciones fueron particularmente afectadas. Algunas áreas intentaron sin éxito la cuarentena. Todas las instalaciones médicas y el personal pronto fueron saturados y los voluntarios organizaron enfermerías en escuelas y hoteles.

La “fiebre española” tuvo como principal consecuencia en Canadá la creación en 1919 del Departamento Federal de Salud.

En Canadá las consecuencias tuvieron características particulares: principalmente mató a jóvenes entre los 20 y 40 años, aquellos en la plenitud de sus vidas, a diferencia de los bebés y los ancianos, que generalmente son los más vulnerables en estos escenarios pandémicos. Hasta ese momento solo la famosa “Peste Negra”, en el siglo XIV, había alcanzado esos niveles de mortalidad: acabó con la vida de 50 millones de personas, el 60% de la población europea.

Las causas de la rápida expansión se encontraron también en la falta de tratamientos para abordar de manera efectiva una crisis sanitaria de esa magnitud y la ausencia de planes de contingencia internacionales para abordar la pandemia de manera coordinada entre las diferentes naciones afectadas. La situación de guerra de muchas de ellas agravó todavía más la crisis.

En 1919 el Gobierno Federal de Canadá creó el Departamento de Salud, que estableció una asociación entre los distintos niveles de gobierno e hizo de la salud pública una responsabilidad conjunta en la que el estado desempeñó un papel destacado.

1957-58: Pandemia de gripe

Número de muertes en Canadá: 7.000 personas

Numero de muertes en el mundo: Entre uno y dos millones de personas

Se tuvo conocimiento por primera vez en Singapur en febrero de 1957 y llegó a los Estados Unidos en el verano de ese año. Inmediatamente dio el salto a Canadá.

Los síntomas fueron muy severos: temblor de piernas, dolor de garganta, hemorragias nasales y fiebre alta. Fue la primera pandemia que la Organización Mundial de la Salud pudo estudiar utilizando una red mundial de laboratorios que compartían datos y estudios. Fue la primera crisis sanitaria abordada de manera coordinada por los países afectados.

El número de muertes registrado en Canadá no fue elevado, de hecho las cifras fueron las que habitualmente cada invierno se registraban como consecuencia de la gripe normal. Pero al formar parte de una pandemia global su impacto sobre la sociedad canadiense fue mayor en el plano psicológico.

1981-presente: VIH / SIDA

Número de muertes en Canadá: Alrededor de 26.000 personas (datos de 2014)

Número de muertes en el mundo: Alrededor de 35 millones de personas desde su descubrimiento

La epidemia de VIH / SIDA trajo consigo no solo enfermedades y muertes, sino también un mayor estigma hacia las comunidades marginadas, tal y como destacan habitualmente los expertos.

“Como una pandemia mundial, cambió las cosas al dejar claro que es un mundo global: todos podemos estar afectados por esto. Y eso es probablemente lo que hacen las pandemias, es la globalización de la enfermedad, pero también la creación de estrategias para combatirla”, ha señalado a Global News Heather MacDougall, profesora asociada de historia en la Universidad de Waterloo.

Es una enfermedad que principalmente afectó y todavía sigue afectando a quienes han sido históricamente discriminados, incluidos los hombres homosexuales, los usuarios de drogas inyectables, los pueblos indígenas, los jóvenes, las mujeres y los países donde el VIH es endémico, según indica Health Canada.

Los datos más recientes de la Agencia de Salud Pública de Canadá muestran que el número de personas con VIH en Canadá aumentó en aproximadamente un 5% entre 2014 y 2016.

2003: SARS

Número de muertes en Canadá: 44 personas

Número de muertes en el mundo: Alrededor de 900 personas

El SARS (Síndrome respiratorio agudo severo) es un coronavirus que se cree surgió de un reservorio animal. Las primeras personas infectadas se identificaron en Guangdong, China, en 2002.

Más de 8.000 personas se infectaron en todo el mundo y Ontario declaró al SARS una emergencia provincial en marzo de 2003. La retórica racista que surgió contra la comunidad asiática durante el SARS ha tenido un impacto duradero en Canadá, según la profesora MacDougall.

Se cometieron algunos errores durante el brote, incluida la cuarentena, ya que resultó que el SARS solo era infeccioso cuando las personas se enfermaban, afirma Allison McGeer, consultora de enfermedades infecciosas en el Sistema de Salud Sinai.

2009: Epidemia de gripe H1N1

Número de muertes en Canadá: 428 personas

Número de muertes en el mundo: más de 18.000 personas

La epidemia de gripe H1N1, a veces llamada “gripe porcina”, infectó a los canadienses en todo el país. A diferencia de la gripe estacional, muchos canadienses contrajeron H1N1 en la primavera y el verano de ese año.

La muerte de un niño de 13 años de Toronto alertó a muchos sobre su gravedad y se generó un movimiento masivo de personas que entendieron que lo mejor era vacunarse.

Los expertos consideran que esta epidemia sirvió para que los canadienses asumieran que si están infectados con algún tipo de virus deben seguir las instrucciones de los funcionarios de salud para proteger a los demás. “Todos los casos confirmados que han llegado a este país han tomado precauciones, han buscado ayuda médica y han hecho lo que se les pidió”, recuerda MacDougall.


Artículo publicado originalmente en Lattin Magazine.