Dossier Rafael Cadenas

El poeta Rafael Cadenas (foto: ondalasuperestacion.com).

En este número, Hispanophone publica una muestra de la obra del poeta venezolano Rafael Cadenas, ganador en 2015 del Premio García Lorca de poesía.

Rafael Cadenas (1930), a lo largo ya de varias décadas, ha ido consolidándose como uno de los poetas más importantes de Venezuela y América Latina. En 1985 ganó el Premio Nacional de Literatura de Venezuela. En 1986 obtuvo la Beca Guggenheim. En 2009 ganó el Premio de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) en Lenguas Romances. En el 2015 fue merecedor del Premio García Lorca de poesía. Hispanophone rinde un homenaje al poeta con la publicación, en este primer número, de una pequeña muestra de su poesía.

UNA ISLA (1958) (1)

Despedida

Nuestras inscripciones fueron barridas,
nuestros lugares devorados por la arena,
nuestras fiestas convertidas en fogatas que avientan si
                ilusorio mediodía.
Contemplamos la devastación.
Todas las creaciones de nuestros ojos
se hunden.
Respiramos
separación. El cisma
es nuestro
refugio.
No hay luz que nos enlace
pero una vez
corrió el licor abandonado,
desconocidas fuerzas de unión
manaron para marcar a fuego
toda la vida.
Ahora
quiero sentir sobre mí la alianza
que anonadó
nuestros rostros.
devuélveme el fulgor
y los ojos que le pertenecen.
El vino se ha eclipsado.
Los días de los amantes también pasan.
Excelencia de lo vivo sobre lo vivido.
Costa que se aleja,
puedes
darme el poder
de vivir en otra parte.

CUADERNOS DEL DESTIERRO (1960) (2)

5

UNA manzana de luz se reparte en heridas de cristal.

Los días lucen desterrados.
Todo aquí es génesis.
¡Oh! azogada pradera, si no sombra de diluvio, ¿qué eras cuando los días no se marchaban?
En estos espacios la claridad me lleva de la mano bajo aves ligeras.
Este es el sitio que la arena sepultó en la siesta del tiempo.
Aquí el verdor reconquista el reino de los encantadores de neblina.
Por las vértebras de sal de la noche bogan los mendigos.
Los transeúntes buscan sus almas solos.
Por entre árboles morados ángeles negros tocan la noche de cuero de cocodrilo. El cielo se
pega a la costra de los vegetales. Un pueblo aplastado por las pezuñas de la luna desentierra
voces sepultadas por marejadas de exilio. Un adolescente oscuro mira desde un trono de
luciérnagas el paso de las cebras como cordón de brasas. Pasa un elefante herido.
Bajo este cielo de cerámica, ritual, sólo un espejo de arena donde se miran ojos cenicientos de víctimas inútiles.

11

¡OH siderales nodrizas, lactantes de mi desnudez! Antaño yo tenía la fortaleza de la poesía.
En mi infancia estuve rodeado de deidades benévolas que me sentaban en sus rodillas. El
amanecer no saludaba mi destrucción. Ahora vivo de hinojos conjurando sucios males. Desvarío, arqueado sobre mi memoria.
Los asesinos me circuyen, me dan palmadas, insinúan arrullos. Yo desconfío. Estoy vertido
en mí y a lo demás injurio. El último día del año me traerá la claridad. En el acoplamiento de las falacias se incendia el paraje feliz.

DERROTA (1963) (3)

Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es la solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo
que creí que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
que poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontraré nunca quién me soporte
que fui preterido en aras de personas más miserables que yo
que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces más burlado en mi ridícula ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que yo (“Ud. es muy quedado, avíspese, despierte”)
que nunca podré viajar a la India
que he recibido favores sin dar nada en cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros
que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión
que no me ida a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de la FALN y me desespero por todas estas cosas y por otras cuya enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París ni tener un día sereno
que me niego a reconocer los hechos
que siempre babeo sobre mi historia
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
que a pesar de todo rengo un orgullo satánico aunque a ciertas horas haya sido humilde
aaahasta igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común y nada he logrado
que nunca usaré corbata
que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpago mi falsedad y no he podido derribarme, barrer todo y crear de mi indolencia, mi flotación, mi extravío una frescura nueva, y obstinadamente me suicido al alcance de la mano
me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los otros y de mí hasta el día del juicio final.

FALSAS MANIOBRAS (1966) (4)

Imago

Cuando un rostro se vuelve amenazante, lo desdibujo pacientemente
Empiezo por sus líneas, después me dedico a las sombras y dejo para el final sus sutiles
celadas. Sólo trato de desarmar la figura.
Hay que impedir que mire desde su centro dinámico, quitarle ese halo de imán que se
desquicia, volverlo mancha.
De noche practico esta cautela. Me acerco al rostro, recuerdo todos los incidentes, tomo un
trapo húmedo, ordinario, maligno con el que deshago suavemente el dibujo.
Cuando el cielo vuelve a ser blanco ya no queda nada.
No destruyo el rostro; lo suavizo y me pliego. Aprendo a convivir con él.
Es el recurso basto de quien exagera todas las líneas.
No es un trabajo fácil. Requiere un gran desasimiento. El apego, el apego es el enemigo.
Con sus gomas alocadas da que hacer. Produce anexiones, pueriles violencias, enrarecimientos
del aire.
Uso un procedimiento rudimentario, el que está a mi alcance.
Tuve que idear este método, extraño a mi ser, en una difícil época. Fue al término de una
crisis.
Acababa de dejar la cáscara. La imaginación se había agotado. Sólo quedaban los objetos,
los firmes objetos.

Satori

Boguemos.

Hay trirremes, nubes de insectos, una playa con un loro, cerca.
El tesoro nos aguarda.
Ha de ser en este instante.
Ya.
Relámpago.

Boguemos.

Bajo cualquier conjunción, doblados sobre la borda o dormidos.
de repente un día ¡el día!
Un viraje, un golpe seco, un lamido de brillante ola nos lanza a donde es.

Boguemos.

¿Llegamos o no llegamos?
Olores, olores de tierra escondida, pintura fresca, tuétano.
Un impulso más.
¡Up, up!

Boguemos.

¿Dónde está la botella, la botella con el mensaje?
Ahí, ahí va.
Atracar ahora, amarrar ahora.
En cualquier punto (pero que sea un punto).
Una orilla inventada.
Una gran oreja.

INTEMPERIE (1977) (5)

24
Realidad

Tuve que disentir,
ocultarme.
desaparecer.

Tuve
que ser una disonancia.

Tuve que dejarme ir
a la deriva
sin explicar.

Tuve que esconder
el rostro,
volverme
huidizo,
callar, acallar
(cuando acaso era útil
una simple aclaración).

Se me juzgaba con la ley de hombre
pero nunca fui interrogado.

Todo
fue por ti,
y no te he visto.

32
Ars Poética

Que cada palabra lleve lo que dice.
Que sea como el temblor que la sostiene.
que se mantenga como un latido.

No he de proferir adornada falsedad ni poner tinta dudosa ni añadir brillos a lo que es.
Esto me obliga a oírme. Pero estamos aquí para decir verdad.
Seamos reales.
Quiero exactitudes aterradoras.
Tiemblo cuando creo que me falsifico. debo llevar en peso mis palabras. Me poseen tanto
como yo a ellas.

Si no veo bien, dime tú, tú que me conocer, mi mentira, señálame la impostura, restriégame
la estafa.
Te lo agradeceré, en serio. Enloquezco por corresponderme.
Sé mi ojo, espérame en la noche y divísame, escrútame. sacúdeme.

MEMORIAL (1977) (6)

Isla

Sigue en las mismas playas de donde vino.
vive en una ciudad de madera que levanta su olor acre como un puñal.
Es allí donde habita, afantasmado, virtual, amante. Donde habla solo en una lengua
extraña. Donde está más cerca de su cuerpo.
Todavía se asoma por una ventana a ver la tarde primitiva. Se mueve frente a una
vegetación espectral. lleva el tesoro de Raleigh, un rostro de mujer y cierta fragancia bárbara de
sol que duerme entre hojas.

Presencia

Rostros,
color de los trajes,
tonos de piel ¡tan inmediatos!
en los ojos
cansados de ser míos.

***

Deja que los ojos
se recuperen de ti.

***

La única doctrina de los ojos
es ver.

***

El que enseñó a leer a los ojos
borró el paraíso

***

El dueño tiene miedo.
Los ojos sólo tienen realidad.

***

Qué pretensión: darles lecciones a los ojos,
maestros.

***

Si otro mundo no es dable
debe ser éste
desde unos ojos
que la diafanidad ha subyugado,
Plasmación ilegible,
herencia escondida,
dominio hierático.

***

Los ojos no tienen miedo
ni son valientes.

***

Tengo ojos,
no puntos de vista.

***

¿Qué hago
yo detrás de los ojos?

SOBRE ABIERTO (2012) (7)

ATENCIÓN
rosa
última
sagrada
alcanzable.
Por encima
de la pesadumbre,
la piedra cotidiana,
el desentendimiento usual.

Entrégate a ella
como a un verso hondo.

SALGO
de entre libros.

Un pájaro
repentino me siente.

Se sirve
del claro día
que lo delinea justo.

SIN despertar
no serás extranjero.
Tu existencia alcanzará como
pieza sabida
en la ficción,
pero no te verás
de cuerpo entero.

Las palabras

PARECE que nos sostienen
pero no se apoyan en nada.

Qué honra decirlas
con silencios.

¿Habitamos?

Sobrenadamos con actuación.

Rafael Cadenas (1930), a lo largo ya de varias décadas, ha ido consolidándose como uno de los poetas más importantes de Venezuela y América Latina. En 1985 ganó el Premio Nacional de Literatura de Venezuela. En 1986 obtuvo la Beca Guggenheim. En 2009 ganó el Premio de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) en Lenguas Romances. En el 2015 fue merecedor del Premio García Lorca de poesía.

Notas

(1) Versión mecanografiada que circuló multigrafiada en la Escuela de Letras de la U.C.V. en 1977. Fue escrito entre Port of Spain y Caracas en 1958. Se publicó por primera vez una selección verdaderamente representativa en la Antología publicada por Monte Ávila Editores en 1981.

(2) Ediciones Tabla Redonda. Caracas, 1960. reeditado en Los cuadernos del destierro/Falsas maniobras. Fundarte, Caracas, 1970, pp. 5-69. Tomo el texto de esta edición y número según ella. (Nota del antologador).

(3) Apareció en Clarín del Viernes, Caracas, 31 de mayo de 1963. Fue recogido luego en Los cuadernos…/Falsas maniobras/Derrota., op. cit., pp. 109-114.

(4) Universidad de Carabobo, Editorial Arte, Caracas, 1966. Reeditado en Los cuadernos…/Falsas maniobras/Derrota, op. cit., pp. 71-108. Tomo el texto de esta edición.

(5) Ediciones de la Universidad de los Andes, Colección El Ciervo Vulnerado. Mérida, 1977.

(6) Monte Ávila Editores, 1977. Segunda edición corregida, 1985.

(7) Editorial Pre-Textos, Madrid, 2012.